Este fue el tema central de nuestra reunión del jueves 29 de mayo de 2008. Se trata de hacer una pausa estratégica antes de continuar con la anterior iniciativa de crear una asociación de estudiantes, cuyos dos principales objetivos son: 1. abrir espacios de trabajo, como en el caso de la Maison des Initiatives Etudiantes (MIE); y 2. soportar la candidatura del CLAP a las diferentes convocatorias de financiación de proyectos.
¿Cómo lograr un verdadero trabajo colectivo? La pregunta no es simple, bastaría ya con observar que, trátese de "colectivo", "sociedad" o "comunidad", las agrupaciones humanas pueden ser inmensamente inestables. Para comprender esto puede pensarse en el carácter efímero de ciertos símbolos. Hoy, en el norte del subcontinente americano, en países como Colombia y Venezuela, el símbolo de la autoridad presidencial nos ofrece una lección: entre más protagonismo tienen Uribe y Chávez, menos fuerza tienen los mecanismos de regulación del Estado. El caso es que, en la medida en que el poder del Estado se concentra en una sola persona, la democracia se desfigura. Y entretanto, las mayorías electorales, cuya importancia depende del buen funcionamiento de la democracia, muestran su disposición para apoyar y defender el liderazgo de la figura presidencial, para seguir el juego de una democracia cuyo poder se concentra en una sola figura: la del líder. Otros vientos circulan en el sur del continente, como en el caso de la presidenta Cristina de Kichner, quien ha asumido la función presidencial con la legitimidad del voto electoral, pero la figura presidencial no goza en este caso de ninguna especie de liderazgo ilimitado.
No por conformar un grupo pequeño, como el CLAP, es menor la pertinencia de analizar las ambivalencias de una función directiva. Incluso puede decirse que los peores vicios y las mayores virtudes se expresan ya, en un modo sutil y controlable, en los grupos pequeños. No podíamos llegar muy lejos con esto, yo personalmente quise cuestionar el valor del liderazgo en el ejercicio de una función directiva. Lo deseable es que el trabajo del colectivo sea una forma de cultivar todas las iniciativas personales: puesto que todos tenemos proyectos personales, éstas deben tal importancia que toda función directiva o administrativa deben ser una función ligera y secundaria.
Guillermo Vargas Quisoboni
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